el camarín pop-up

Este proyecto fue concebido como un pop-up, marcando la primera aproximación de la marca a un centro comercial. Con una colección puntual como punto de partida, se propuso un entorno donde la materialidad y el color trabajarán en función del producto: los jeans. Mediante una única intervención material, alfombra en pisos y paredes, se construyó una atmósfera envolvente, que unifica el espacio y lo transforma en un contenedor neutro y cálido. La elección de tonos claros buscó generar contraste con las prendas, realzando texturas, lavados y cortes.